Cómo volver al Magic

Comarquer@s, ¿habéis visto Cómo conocí a vuestra madre? Pues esta serie de artículos se va a parecer a los chicos treintañeros que beben mucho y buscan el amor, pero no por la gracia de sus gags y sus protagonistas atractivos, si no porque encontraréis la respuesta al título en el último artículo de la serie.

 

Por lo tanto, vamos a retitular esta entrada y llamarla por su nombre, sin engaños:

 

Cómo volver al Magic (Parte 1)

Ya os adelanto que yo escribo como George R.R. Martin, conozco el final de la historia pero no sé como llegaré a ella hasta que lo escriba.

 

No es necesario ser un lumbreras para llegar a la conclusión de que si quieres volver a jugar a Magic, es que en algún momento de tu vida lo has dejado. Yo mismo lo he dejado múltiples veces, volviendo a caer, por lo que cuando pienso en dejarlo de nuevo, me lo callo para mí mismo…

Si has sido un apasionado de Magic, como lo somos nosotros en La Comarca, tienes que tener una poderosa razón para dejarlo, ya que es difícil rellenar los huecos de nuestra mente que nos llena MTG. Estoy convencido de que alguna, o varias, de las situaciones os sonarán, aunque también estoy convencido de que obviaré alguna, por lo que espero que hagas uso de tu derecho y deber como lector de este blog y me lo hagas saber en la sección de comentarios de esta entrada o en alguna de las redes sociales que usamos para difundir nuestros contenidos.

 

¡Vamos allá!

 

El Amor.

 

Podría haber titulado esta parte como “La Pareja”, “La Novia”, o cualquier cosa que se os ocurra. Pero he decidido hacer uso de la palabra “amor”, ya que engloba un concepto más amplio de lo que quiero hablar, ahora me entenderéis…

 

Para hablar del amor, primero es necesario hablar del desamor, o de la necesidad del amor. Muchos de nosotros hemos dejado de lado el Magic porque hemos tenido la necesidad de gastar ese tiempo en buscar el amor. Con toda la intención del mundo he utilizado la expresión “dejado de lado” y no “abandonado”, ya que durante este periodo de tiempo, somos reacios a deshacernos de nuestras cartas, ya que siempre podemos encontrar tiempo libre y tapear unas tierras para lanzar un Lightning Bolt.

 

La razón del amor es, quizás, la más importante de las que voy a hablar, ya que abarca una buena parte de nuestra vida magiquera, podríamos dividirla en varias etapas, de menos a más enmerdado comprometido:

  1. Soltero: estamos buscando el amor, pero aún no lo hemos encontrado. El hecho de que los torneos de Magic sean domingos lucha contra la necesidad de buscar pareja de la forma más antigua de la historia… en la Discoteca. Al principio luchamos contra viento y marea, yendo a los torneos sin dormir y oliendo a alcohol, pero poco a poco vamos fallando a uno, dos, tres torneos al mes. Hasta que sólo vamos a los torneos que hacen los sábados o aquellos domingos que la fiesta fue viernes. Destacar que en este grupo incluiríamos a los magiqueros que disfrutan mucho saliendo y moviendo el esqueleto, aunque no tengan tanta necesidad de pareja.
  2. Amigos con derecho a roce: aquí aún salvamos los muebles de nuestra dignidad y podemos ir a torneos, ya que no tenemos la presión de salir todas las noches a pillar cacho. Si nuestro ligue no sale de fiesta, o tiene un plan independiente, podremos ir el domingo a aplastar caras con nuestros Tarmogoyf. Esta etapa es la que parece que podremos conciliar nuestro hobby y nuestra vida sentimental, entre ronda y ronda diremos lo de “a mí no me cambiará”. Iluso…
  3. Primeros meses: en esta etapa no queremos saber nada de torneos, u otros planes que no sean ir al cine, a cenar o un plan de domingo con palomitas en el sofá. Empezamos a pensar en que el Magic no nos satisface igual que antes, incluso comentamos que queremos vender las cartas. ¿Quién no ha dicho alguna vez eso de “Al Magic que le den por culo”?
  4. Relación estable: quien dice relación estable dice casado, viviendo juntos o lo que sea… El Magic se ha colocado en segundo (o tercer) plano. Ya no pensamos en jugar nunca, y menos perder un domingo adivinando dos con Serum Visions. Aunque siempre hay héroes que tienen una relación estable y lo compaginan con torneos de Magic the Gathering.
  5. Hijos: pero hasta los héroes son derrotados… Si eres una persona con un alto poder de convicción, puedes llegar a hacer entender a tu pareja que necesitas tiempo para ti, y que los hobbies son algo sano. Pero amigo, si tienes hijos, estás jodido. Los torneos de Magic se acabaron.

 

El Dinero

Magic the Gathering es un hobby caro, pagar 40€ por un Karn Liberated es difícil de explicar para gente a nuestro alrededor que piensa que jugamos a los cromos de Panini. Si a esto le sumamos que ir a un torneo nos supone un gasto a partir de 35€ (gasolina, inscripción, comida y cartas que compramos en el evento), supone un desembolso que no es fácil de mantener para cualquier bolsillo. Además, este juego tiene ediciones cada 3 meses, por lo que si nuestro mazo se beneficia de la carta mítica que ha salido en la última ampliación, el flujo de dinero nunca termina, por no hablar de cuando hay un baneo que nos destroza el mazo y tenemos que cambiarlo…

Una de las razones por las que dejé el Magic fue porque un día me dio por contar el valor que tenía en cartas. Moralmente, no pude decir que no y me lancé a venderlas por MKM. En este juego hay gente que tiene colecciones muy valiosas y si necesitas el dinero, al vender las cartas te sientes el PUTO AMO.

Estoy totalmente en contra de pensar en un hobby como una inversión, pero si tienes una necesidad de dinero y posees una buena colección… Lo primero es lo primero.

La facilidad que se tiene para vender cartas de MTG no la conozco en ningún otro juego. Ebay apareció primero, MKM le siguió, incluso ahora podemos usar Wallapop. ¿Tienes cartas con valor? Tienes dinero.

 

El Tiempo

El trabajo, los estudios, la familia, la novia, los amigos no magiqueros… todo esto nos quita tiempo, y para jugar torneos y no irte a casa demasiado enfadado, necesitas tiempo para entrenar, estar a la última de los mazos que se juegan, y probar las mejores opciones para imponerte a tus rivales. Hay mucha gente que le dedica mucho tiempo al Magic y puede resultar frustrante no poder competir con ellos, debido a nuestro modo de vida.

 

Formato erróneo

Toda tu vida jugando Grixis y ahora está que lo peta, Snapcaster Mage, Cryptic Command, y ¡encima te sacan el Fatal Push!

Pero no todo puede ser perfecto, un día llegas y tus amigos están jugando algo raro, uno tiene Saheeli Rai y el otro un Heart of Kiran, ¡¡¡NOOOOOO!!! Están jugando Standard, y han vendido el modern para montarse estos mazos, con lo que hemos rajado al tipo 2 toda nuestra vida, que si era una pérdida total de pasta, que si faltaba poder a sus cartas… ¡Hijos de puta!

Lo peor que te puede pasar es que tus amigos cambien de formato, con lo bien que nos lo pasábamos jugando juntos, y ¿a quién le pido yo cartas para jugar los mazos en torneos?

 

Formato aburrido

Esta razón es totalmente subjetiva, pero es una razón válida. A mí me gusta jugar manipulación y contrahechizos, lo más fácil sería que no jugara Modern porque es un formato demasiado agresivo y con pocas respuestas efectivas en forma de counters, ¡pues juega Legacy comunista! Pero el problema es, ¿con quién juego las estrategias que a mí me gusta jugar? Volvemos a la razón anterior, tus amigos no juegan lo que a ti te gusta.

 

Cierre de tienda local

Esta razón parece una tontería, pero es muy importante. Un lugar en el que podamos ir a jugar, o sea, un punto de reunión es muy importante. En mi ciudad, cuando no hemos tenido tienda donde jugar, la comunidad se ha resentido y hemos jugado menos. Los horarios en la vida son necesarios, y jugar por algo, aunque sean sobres o material de tienda, hace que tengamos un mayor interés en lo que estamos haciendo y mejoremos. Si ese espacio no existe, por mucho que lo cambiemos por una cafetería o una casa de alguien, podemos llegar a perder la motivación por jugar.

Mi consejo es que nuestro deber como jugadores es mantener nuestra tienda local (o de barrio), ya que además de darnos un espacio, nos hace mantener una disciplina y un seguimiento de juego organizado.

 

Otros juegos

Sí, te hablo a ti Hearthstone. Magic the Gathering es un juego, fácilmente desplegable si lo comparamos con otros juegos de mesa como Warhammer, pero que necesitas una mesa, cartas y un rival, al fin y al cabo.

Si tenemos poco tiempo para jugar, queremos aprovechar cualquier momento. El MOL está bien, pero no queremos estar siempre delante de nuestro ordenador de sobremesa. Yo quiero jugar en la cama mientras mi pareja lee un libro, o en el sofá mientras veo un programa de televisión, ¡quiero jugar cagando!

Si Magic compite en tiempo libre con algo más accesible, y nuestro tiempo es limitado… no es necesario tener un máster en Marketing.

 

Otros jugadores

En algún momento de nuestra vida, queremos socializarnos, no sólo competir. Vamos a un torneo con ganas de hablar con gente, quizás hacernos una cerveza después. Si nos encontramos con un gilipollas que llama al juez porque se te ha olvidado enderezar tu Watery Grave, no tendremos una gran experiencia con el juego y puede acabar apartándonos de él.

 

Estas son (algunas) razones, suficientemente importantes que hacen que, en un momento dado de nuestra vida, nos dejemos nuestro hobby favorito, y el mejor juego que he conocido en mi vida. Pero claro, como toda droga, siempre querremos volver a consumirla, y volver a él, aunque eso será en futuras ediciones de Cómo volver al Magic.

Elías Úbeda (@Elianu79)

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *